Archivos para Octubre, 2007

Presecucion en la epoca del franquismo

El periodo dictatorial del franquismo en España, que duró desde 1939 hasta finales de los años 70, era de ideología nacionalcatolica y contaba con la complicidad del facismo falangista y de la Iglesia Catolica. En esta época, Francisco Franco otorga a las autoridades eclesiales el control de la moral pública y privada, que incluye una ética sexual represiva hacia cualquier desviación sobre el modelo imperante de lo masculino o lo femenino.

Consecuentemente con los ideales del gobierno, durante esta etapa de la historia de España, la homosexualidad fue perseguida por la llamada Ley de Vagos y Maleantes, en la cual apareció la homosexualidad desde 1954. En esta ley se decía:

A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos mentales o lisiados, se les aplicarán para que cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:
a) Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales, y en todo caso, con absoluta separación de los demás.
b) Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio.
c) Sumisión a la vigilancia de los delegados

Más tarde, ya en 1970, la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social dio el enfoque de «tratar» y «curar» la homosexualidad. Se establecieron dos penales, uno en Badajoz (a donde se enviaban los pasivos) y otro en Huelva (dónde se enviaban los activos), además, en algunas cárceles solían haber zonas reservadas para los detenidos homosexuales. Un total de unas 5.000 personas fueron detenidas por tener un comportamiento gay durante el franquismo.

articulo extraido de la Wikipedia

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Persecucion nazi a homosexuales

Tolerancia durante la República de Weimar [editar]

Antes de la Alemania nazi, Berlín era considerada una ciudad liberal, con muchos locales, cabarets y clubes nocturnos gays. Había bastantes bares donde turistas heterosexuales y homosexuales disfrutaban de actuaciones de travestistas. A comienzos de siglo se había formado incluso un movimiento reivindicativo de los derechos de los homosexuales bajo Magnus Hirschfeld que tuvo su epicentro en el Institut für Sexualwissenschaft (Instituto para la investigación sexual)

Después de la Primera Guerra Mundial surgieron nuevas organizaciones. Insatisfecho con el enfoque científico del comité de Hirschfeld, Hans Kahnert fundó en los años 1920 la Asociación de la Amistad Alemana para brindar camaradería a los homosexuales alemanes, abriendo un centro en Berlín con reuniones semanales y publicando un boletín también semanal llamado Die Freundschaft (La amistad). En 1921 la asociación lanzó un llamamiento a la acción para que los homosexuales alemanes participasen en la reforma legal: “Homosexuales, conocéis las razones que motivan a vuestros oponentes. También sabéis que vuestros líderes y vuestros abogados han trabajado duro e incansablemente durante décadas para eliminar los prejuicios, difundir la verdad, reinvidicar vuestros derechos; y esos esfuerzos no han sido del todo vanos. Pero la conclusión final es que vosotros mismos debéis reivindicar vuestros derechos. En última instancia, la justicia sólo será el fruto de vuestro esfuerzo. La liberación de los homosexuales sólo puede lograrse gracias al esfuerzo de los propios homosexuales (Publicado originalmente en el Yearbook for Sexual Intermediates, vol.21).

Estudiantes de la Deutsche Studentenschaft, organizada por el partido nazi, desfilan en frente del Institut für Sexualwissenschaft en Berln el 6 de mayo de 1933 - antes de saquear y confiscar los archivos, libros y fotos para quemarlas.

Estudiantes de la Deutsche Studentenschaft, organizada por el partido nazi, desfilan en frente del Institut für Sexualwissenschaft en Berlín el 6 de mayo de 1933 – antes de saquear y confiscar los archivos, libros y fotos para quemarlas.

La gran libertad de prensa que hubo durante la República de Weimar provocó una explosión de material impreso sobre la homosexualidad. Durante el periodo de entreguerras se publicaron treinta diarios, revistas y boletines diferentes para homosexuales. Aparecieron novelas y otros tipos de libros. En 1919 se realizó la película Anders als die Andern (Diferente a los demás), interpretada por Conrad Veidt, que narra la historia de un homosexual víctima de chantaje que va en busca de ayuda a un médico famoso (interpretado por el mismísimo Magnus Hirschfeld), pues los chantajes a homosexuales eran una auténtica industria en Alemania. En 1921 se fundó el grupo de teatro homosexual Theater des Eros. El cambio de clima empezó a notarse en 1920 cuando Hirschfeld fue agredido por antisemitas en Múnich, un asalto recogido con regocijo por la prensa nazi. En 1923, Hirschfeld fue disparado por un joven en Viena durante una conferencia, hiriendo a varias personas.

En 1928,la lucha por anular el párrafo 175 parecía estar en auge. Se había pedido a los partidos políticos alemanes que manifestaran su oposición al respecto. El nuevo Partido Nacionalsocialista (Partido Nazi) dejó clara su posición: “Cualquiera que crea en el amor homosexual es enemigo nuestro. Rechazamos cualquier cosa que castre a nuestro pueblo y lo convierta en un juego para nuestros enemigos…El pueblo alemán debe aprender de nuevo a ejercer la disciplina. Por eso rechazamos cualquier forma de lascivia, especialmente la homosexualidad, porque nos roba la última oportunidad de liberar a nuestro pueblo del yugo que le esclaviza”. (Citado en The Pink Triangle: The Nazi War against Homosexuals, de Richard Plant, New York, Henry Holt,1986).

Un año más tarde, Hirschfeld había convencido a un comité parlamentario para que sometiera al Reichstag (Parlamento alemán) un proyecto de ley para eliminar el párrafo 175. Todos los delegados de los demás partidos políticos alemanes, comprendido el Partido Comunista alemán votaron por la retirada del párrafo 175 en la votación del comité. El Reichstag estaba, pues, a punto de adoptar formalmente un nuevo código cuando el hundimiento de la bolsa de Nueva York y la crisis financiera mundial (Crack de 1929) dieron carpetazo al nuevo proyecto de ley.

Lo que se avecinaba se publicó ya en el Periódico del Partido Nazi: “De los muchos males que caracterizan a la raza judía, uno de los más perniciosos son las relaciones sexuales. Los judíos tratan siempre de hacer propaganda de las relaciones sexuales entre hermanos, entre hombres y animales, y entre hombres solos”.

La Noche de los Cuchillos Largos [editar]

Ernst Röhm, jefe de las Sturmabteilung (SA) -la primera milicia del partido Nazi-, era homosexual, cosa que llevaba con discreción, al igual que otros líderes de la SA como Edmund Heines.

Adolf Hitler inicialmente protegió a Röhm de otros elementos del partido Nazi que consideraban su homosexualidad como una violación de la fuerte política del partido contra los homosexuales. Sin embargo, cambió de curso más tarde, cuando creyó ver en Röhm una amenaza a su poder. Durante la Noche de los cuchillos largos Hitler realizó una purga de sus enemigos (reales o percibidos), en la que Röhm fue asesinado y su homosexualidad fue usada para justificarlo y apaciguar los ánimos en las SA.

Tras la purga de 1934, se instituyó una división especial de la Gestapo para realizar listas de homosexuales. En 1936 Heinrich Himmler, jefe de las Schutzstaffel (SS), creó el Reichszentrale zur Bekämpfung der Homosexualität und der Abtreibung (Central del Imperio para la lucha contra la homosexualidad y el aborto).

Inicialmente Himmler había apoyado a Röhm, argumentando que las acusaciones de homosexualidad en su contra habían sido fabricadas por judíos. Pero tras la purga, Hitler elevó el estatus de Himmler y este pasó a ser muy activo en la supresión de la homosexualidad: “Debemos exterminar a esa gente, raíz y rama [...] el homosexual debe ser eliminado” (Planta, 1986, p. 99).

Los campos de concentración [editar]

Sin embargo, inicialmente, los homosexuales alemanes no eran tratados de igual forma que los judíos. Los nazis los consideraban parte de la raza superior e intentaron forzarlos a adaptarse sexual y socialmente. Los gays que no se adaptaron fueron enviados a campos de concentración para su exterminación a través de trabajos forzados.

La persecución se llevó a cabo principalmente aplicando de forma restrictiva las leyes que ya existían. Fueron arrestadas unas 100.000 personas de los que 50.000 fueron sentenciadas a penas de prisión; se desconoce el número de personas enviadas a hospitales psiquiátricos. Cientos de homosexuales fueron castrados por orden judicial.

Las estimaciones de homosexuales muertos en campos de concentración varían desde los 15.000 a los 600.000. Las dos principales razones para esta disparidad son que los investigadores contabilicen o no a los judíos homosexuales y que las razones del internamiento en un campo de exterminación no están documentadas en muchas áreas.

Los homosexuales masculinos sufrieron un trato especialmente cruel en los campos de concentración. Se puede atribuir a la pobre opinión que tenían de ellos los guardias de las SS, además de las actitudes homófobas ya presentes en la sociedad en general. Muchos murieron de palizas, algunas propinadas por los propios prisioneros. Además, médicos nazis usaban a menudo a homosexuales para experimentos científicos intentando localizar el “gen gay” para “curar” a los futuros niños arios que resultaran homosexuales.

Véase también: triángulo rosa, Carl Værnet

Legislación homófoba [editar]

La legislación homófobica que permitió estos hechos, el infame Parágrafo 175, sólo fue abolido definitivamente en 1998 en Alemania Occidental, aunque desde 1973 sólo condenaba las relaciones homosexuales con personas de menos de 18 años. Este tipo de legislación homófoba estuvo muy extendida en los países occidentales hasta los años sesenta y setenta, por lo que muchos hombres, temiendo por su seguridad, no se atrevieron a contar su historia hasta finales de los 70, época en la que se retiraron muchas de esas leyes.

Reconocimiento en la actualidad [editar]

De hecho, tras la guerra, Alemania no reconoció a los homosexuales como víctimas y los agrupó con los delincuentes comunes. Los prisioneros homosexuales ni siquiera pudieron contabilizar el tiempo pasado en los campos para su jubilación. No fue hasta el 2002 que el gobierno alemán anuló las sentencias nazis (anteriores a 1945; las posteriores nunca han sido anuladas) y pidió disculpas oficialmente a la comunidad gay.

Algunas ciudades han erigido monumentos para recordar a los miles de homosexuales que fueron asesinados durante el Holocausto. Los principales se encuentran en Berlín, Ámsterdam y San Francisco.

El Parlamento Europeo marcó el aniversario del Holocausto en el 2005 con un minuto de silencio y el paso de la siguiente resolución:

El campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, donde cientos de miles de judíos, gitanos, homosexuales, polacos y otros prisioneros de varias nacionalidades fueron asesinados, no sólo es una buena ocasión para condenar y recordar a los ciudadanos europeos el inmenso horror y la tragedia del Holocausto, pero también para mencionar el inquietante incremento del antisemitismo y especialmente de los incidentes antisemitas en Europa, y para aprender de nuevo la lección sobre los peligros de perseguir a las personas por su raza, origen étnico, religión, opinión política u orientación sexual.

Las lesbianas [editar]

Las lesbianas no fueron perseguidas con tanta vehemencia por las leyes nazis; no estaban afectadas por el Parágrafo 175. Sin embargo, las mujeres que eran consideradas un peligro para los valores del estado eran marcadas como “antisociales”.

Véase también: triángulo negro

Testimonio de un superviviente [editar]

Advertencia: Esta sección contiene detalles que pueden resultar inapropiados para algunos lectores.

La historia del superviviente del Holocausto, Pierre Seel, ha contado la vida de los homosexuales durante el dominio nazi. En su relato cuenta que había participado en la comunidad homosexual local en Mulhouse, Alsacia. Cuando los nazis se hicieron con la ciudad, su nombre apareció en una lista de todos los homosexuales locales. La lista rosa fue elaborada voluntariamente por la polícia de Vichy. A los inscritos en la lista rosa se les ordenó presentarse en el cuartel de la policía de Mulhouse. Se presentó por miedo a las represalias contra su familia. Tras su llegada cuenta que él y otros homosexuales fueron golpeados. A algunos de los que intentaron resistir a las SS se les arrancaron las uñas. Otros fueron violados con reglas rotas que les perforaron los intestinos, provocándoles hemorragias.

Tras el arresto fue enviado al campo de concentración Natzweiler-Struthof. Allí cuenta que, durante el paso de revista matutino, el comandante nazi anunció una ejecución pública. El hombre que iba a ser ejecutado fue sacado al aire libre y Seel reconoció la cara como la del que había sido su amante de 18 años en Mulhouse. Según el testimonio de Seel, los guardias desnudaron a su amante y colocaron un cubo de metal sobre su cabeza. Entonces soltaron varios pastores alemanes entrenados y los azuzaron contra él, desgarrándolo en cuerpo vivo, hasta que murió por las mordeduras.

Experiencias como esa pueden explicar la alta tasa de mortandad de los homosexuales en los campos en comparación con la de otros grupos antisociales. Un estudio de Ruediger Lautmann afirma que el 60% de los homosexuales en campos de concentración murió, comparado con el 41% de los prisioneros políticos y el 35% de los testigos de Jehová. El estudio también muestra que las tasas de supervivencia eran ligeramente más altas para internos de clase media-alta y para bisexuales casados y aquellos con hijos.

articulo extrido de la wiipedia

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La iglesia y el matrimonio gay

Autor: Cardenal Alfonso López Trujillo Presidente | Fuente: Pontificio Consejo para la Familia
Sobre equiparación entre familia y ´uniones de hecho´, incluso homosexuales
Declaración del Pontificio Consejo para la Familia acerca de la Resolución del Parlamento Europeo del 16/3/2000 sobre equiparación entre familia y ´uniones de hecho´, incluso homosexuales

Declaración del Pontificio Consejo para la Familia acerca de la Resolución del Parlamento Europeo del 16/3/2000 sobre equiparación entre familia y ´uniones de hecho´, incluso homosexuales.

Los medios de comunicación informan que el Parlamento Europeo ha aprobado una Resolución sobre el respeto de los derechos humanos en la Unión Europea, que contempla también la modalidad de las uniones de hecho y entre ellas la convivencia registrada entre personas de un mismo sexo, as’ como la necesidad del reconocimiento de ´matrimonios legales´ entre personas del mismo sexo.

Esta Resolución representa un grave y reiterado atentado contra la familia fundada en el matrimonio, como unión de amor y de vida entre un hombre y una mujer, de la cual naturalmente nace la vida. En tal unión matrimonial, como bien necesario que es, está sólidamente basada toda sociedad. Negar esta fundamental y elemental verdad antropológica llevaría a la destrucción del tejido social. Asimilar tales uniones de hecho, y más aún las homosexuales, a las uniones propiamente matrimoniales e invitar a que los Parlamentos legislen en este sentido, constituye un desconocimiento de la profunda aspiración de los pueblos en su más honda identidad?

A lo largo de la historia los pueblos han reconocido con sabiduría lo que es y comporta el matrimonio, ahora sometido por el Parlamento Europeo en esta Resolución a tan lamentable tergiversación. Por fortuna, los Parlamentos de Europa sabrán seguramente estar en sintonía con la inmensa mayoría de las familias europeas, a las que urge ayudar en su noble misión y que ahora se verán injustamente equiparadas a esta clase de ´uniones´, por esta resolución, que en ninguna forma tiene auténtico valor de ley o de orientación obligante. La naturaleza específica de la familia, fundada en el matrimonio, es reconocida por la mayoría de las Constituciones europeas. Esta no es por otra parte sólo una verdad de los creyentes, sino patrimonio natural de la humanidad, inscrita en el corazón del hombre y que marca la cultura de los pueblos.

Por tanto, los legisladores, y en modo particular los parlamentarios católicos, no podrían cooperar con su voto a esta clase de legislación, que, por ir contra el bien común y la verdad del hombre, sería propiamente inicua.

Ciudad del Vaticano, 17 de marzo de 2000

Cardenal Alfonso López Trujillo Presidente

+Francisco Gil Hellón, Secretario

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